Estudiar un posgrado en el exterior: impacto de la formación en la empleabilidad global

El entorno laboral actual se caracteriza por una constante evolución y transformación. En los últimos años, hemos sido testigos de cambios significativos en las dinámicas de trabajo, así como en las habilidades y competencias requeridas para desempeñar con éxito diversos cargos y profesiones. Esta tendencia se ha visto aún más acentuada a raíz de la pandemia de COVID-19, la cual ha acelerado la adopción de nuevas tecnologías y la necesidad de adaptarse a modalidades de trabajo más flexibles y remotas.

En este contexto laboral cambiante y cada vez más complejo, la formación y capacitación continua se han convertido en herramientas fundamentales para que los profesionales puedan destacar, competir y prosperar en un mercado laboral cada vez más dinámico y exigente. Los estudios de posgrado, como las maestrías, se perfilan como una valiosa alternativa para adquirir conocimientos especializados, desarrollar habilidades avanzadas y obtener credenciales que pueden marcar la diferencia a la hora de conseguir un empleo, especialmente en áreas estratégicas como negocios, innovación, economía, finanzas, ingeniería, ciencias sociales, humanidades, derecho, energía, medio ambiente, salud, turismo, marketing y comunicaciones.

Estas competencias profesionales especializadas adquieren una relevancia aún mayor en el entorno digital actual, donde la competencia se desarrolla a escala global y los profesionales se enfrentan a una mayor demanda de conocimientos y destrezas adaptadas a las nuevas realidades del trabajo. En este sentido, la formación y la capacitación continua se convierten en herramientas indispensables para que los trabajadores puedan mantenerse actualizados, adaptarse a los cambios y destacar en un mercado laboral cada vez más exigente y competitivo.

¿Cómo influye un máster en el salario anual de un profesional en América Latina?

El impacto de obtener un máster en América Latina es significativo en términos salariales. Según los datos, los profesionales con un máster pueden aumentar considerablemente sus ingresos anuales en comparación con aquellos que solo tienen un título universitario.

En México, un profesional sin maestría tiene un salario promedio de $23,691 USD al año, mientras que con un máster este promedio asciende a $31,923 USD. En Colombia, la diferencia es aún mayor, con un aumento de $21,129 USD a $33,825 USD.

Ecuador y Perú también muestran mejoras significativas. En Ecuador, el salario promedio de un profesional sin maestría es de $17,289 USD, y con una maestría, alcanza los $28,987 USD. En Perú, la diferencia es más notable: de $15,966 USD sin máster a $32,055 USD con uno.

Chile y Argentina destacan como los países con mayores diferencias salariales. En Chile, el salario promedio pasa de $23,816 USD a $44,871 USD con un máster, mientras que en Argentina, aumenta de $28,186 USD a $38,173 USD.

Esto evidencia que obtener un máster no solo abre puertas profesionales, sino que también tiene un impacto directo y significativo en el nivel de ingresos de los profesionales en la región.

La educación recibida en el extranjero es especialmente importante en el ámbito económico, ya que muchas empresas prefieren contratar a personas que se han formado en universidades reconocidas internacionalmente. Tener un título extranjero, especialmente de Estados Unidos o Europa, es una ventaja competitiva a la hora de postularse a una oferta de empleo.

Los sueldos siempre variarán según el sector económico y el tamaño de la empresa. Tener un título no es lo único importante para conseguir un buen trabajo; también se requieren las habilidades y la experiencia necesarias, especialmente para puestos de gestión o dirección.

Los salarios dependen de múltiples factores, entre ellos el sector económico y el tamaño de la empresa. Por ejemplo, los sectores tecnológicos y financieros suelen ofrecer mejores remuneraciones, mientras que en áreas como la educación o las ciencias sociales, los sueldos pueden ser más bajos. Además, las grandes empresas, especialmente multinacionales, tienden a pagar más que las pequeñas o medianas.

La importancia de las habilidades prácticas y la experiencia

Sin embargo, tener un título universitario no garantiza automáticamente un salario alto ni un buen puesto de trabajo. Si bien la formación académica es un pilar importante, las empresas valoran cada vez más las habilidades prácticas y la experiencia previa. Esto es particularmente relevante en puestos de gestión o dirección, donde se espera que el candidato no solo tenga conocimiento técnico, sino también competencias en liderazgo, toma de decisiones y gestión de equipos. En este sentido, la combinación de educación formal, experiencia laboral y habilidades interpersonales es clave para acceder a empleos bien remunerados y de mayor responsabilidad. Además, los idiomas y la capacidad de adaptarse a entornos globales también pueden marcar la diferencia en el proceso de selección.

Sin embargo, debido a la intensa competencia laboral a nivel mundial, no deja de ser importante contar con una sólida formación y habilidades destacadas es crucial. Tener una educación superior calificada puede ser una ventaja importante para mejorar las oportunidades de empleo y los ingresos.